Los humedales de montaña están en un proceso de deterioro acelerado, a causa de la intervención humana que está generando cambios severos en el nivel y calidad de sus aguas y en las comunidades de fauna y flora acuáticas. Laguna de Fúquene, departamento de Boyacá.
Fotografía: Angélica Montes Arango
Los humedales son hábitats vitales para la avifauna tanto residente como migratoria.
Fotografía: Archivo iM Editores
El equilibrio del ciclo hidrológico sustenta el funcionamiento de los ecosistemas.
Fotografía: Archivo iM Editores
El agua que fluye desde las montañas transporta nutrientes y sedimentos a los ecosistemas de las tierras bajas.
Fotografía: Archivo iM Editores
El deshielo de los glaciares disminuye el aporte de agua a los lagos y lagunas de los páramos. Sierra Nevada del Cocuy, departamento de Boyacá.
Fotografía: Angélica Montes Arango
La laguna de Iguaque, en el departamento de Boyacá, fue un lugar sagrado para los Muiscas.
Fotografía: Archivo iM Editores
Laguna de Chingaza, Parque Nacional Natural Chingaza, departamento de Cundinamarca.
Fotografía: Archivo iM Editores
El deterioro ambiental en el entorno de los humedales es la causa de que estos ecosistemas se encuentren en peligro de extinción. Laguna de La Herrera, al suroccidente de la Sabana de Bogotá.
Fotografía: Angélica Montes Arango
Cultivo intensivo de cebolla en la zona litoral de la laguna de Tota, departamento de Boyacá.
Fotografía: francisco Rojas Heredia
La pradera de plantas acuáticas y el juncal proporcionan refugio y alimento para la fauna.
Fotografía: Archivo iM Editores
Laguna de Chisacá en el páramo de Sumapaz, departamento de Cundinamarca.
Fotografía: Fredy Gómez Suescún
Frailejonal en la ribera de la Laguna Grande, Sierra Nevada del Cocuy.
Fotografía: Miguel Morales Agudelo
Laguna Verde, Parque Nacional Natural Los Nevados.
Fotografía: Camilo Gómez-Durán
Laguna de Tota, departamento de Boyacá.
Fotografía: Archivo iM Editores
Laguna de La Cocha, departamento de Nariño.
Fotografía: Camilo Gómez-Durán
Laguna de Pedropalo, departamento de Cundinamarca.
Fotografía: Archivo iM Editores
Pradera de plantas sumergidas del género Isoetes y otras hierbas flotantes.
Fotografía: Angélica Montes Arango
Turbera en páramo, con plantas en forma de cojín de Plantago rigida.
Fotografía: Fredy Gómez Suescún
La cobertura boscosa de la isla de La Corota aporta sus nutrientes a las aguas de La Cocha.
Fotografía: Camilo Gómez-Durán
El juncal es común en las lagunas y constituye el hábitat de algunas especies amenazadas.
Fotografía: Archivo iM Editores
Pato de pico azul o pato turrio, Oxyura jamaicensis andina, ave que ha logrado establecerse en los humedales de Bogotá, a pesar de ser migratoria.
Fotografía: Fredy Gómez Suescún
Tingua bogotana o rascón, Rallus semiplumbeus, endémica de la cordillera Oriental.
Fotografía: Alonso quevedo gil - fundación Proaves
Monjita bogotana, Chrysomus icterocephalus bogotensis, subespecie endémica del altiplano cundiboyacense.
Fotografía: Archivo iM Editores
Tingua de pico verde, Gallinula melanops.
Fotografía: Fredy Gómez Suescún
Pradera de plantas flotantes en la ciénaga La Caimanera, departamento de Córdoba.
Fotografía: Archivo iM Editores
Los ecosistemas acuáticos son esenciales para la sobrevivencia de diversas especies de garzas, como la garza chica, Egretta thula.
Fotografía: Archivo iM Editores
Dentón, Leporinus muyscorum, un pez común que hace parte de la dieta de la nutria y otros mamíferos acuáticos.
Fotografía: Germán Montes Veira
En los humedales de la Amazonia se desarrollan plantas con hojas flotantes de gran tamaño como el loto gigante, Victoria amazonica.
Fotografía: Archivo iM Editores
Los cambios estacionales en el caudal de los ríos han propiciado el desarrollo de selvas adaptadas a prolongados periodos de inundación.
Fotografía: Angélica Montes Arango
El delfín rosado o bufeo, Inia geoffrensis, es el de mayor tamaño en la Amazonia; su población ha disminuido porque es usado como carnada para la pesca.
Fotografía: Thinkstock
Ciénagas del río Sinú, en el departamento de Córdoba, rodeadas de bosque seco.
Fotografía: Archivo iM Editores
Vista aérea de una ciénaga, en la región de La Mojana, departamento de Bolívar.
Fotografía: Archivo iM Editores
Laguna de aguas negras en la Amazonia.
Fotografía: Archivo iM Editores
Lago Tarapoto, cerca a Puerto Nariño, departamento del Amazonas.
Fotografía: Angélica Montes Arango
Tortuga icotea, Trachemys callirostris.
Fotografía: Archivo iM Editores
Pisingo o pato piquirrojo, Dendrocygna autumnalis.
Fotografía: Alonso quevedo gil - fundación Proaves
Manatí del Caribe, Trichechus manatus.
Fotografía: Thinkstock
Anaconda, Eunectes murinus gigas.
Fotografía: Thinkstock
Nutria de la Amazonia, Pteronura brasiliensis.
Fotografía: Angélica Montes Arango
Pirarucú, Arapaima gigas.
Fotografía: Archivo iM Editores
Río Magdalena a su paso por los valles de bosques secos del Tolima.
Fotografía: Archivo iM Editores
Cañón del bajo río Cauca rodeado por bosques riparios en los escarpes rocosos.
Fotografía: Archivo iM Editores
Bosques pantanosos y manglares en la desembocadura del río Sanquianga, departamento de Nariño.
Fotografía: Archivo iM Editores
Con su caudal de aguas negras, el río Inírida forma una densa selva en el departamento de Guainía.
Fotografía: Archivo iM Editores
A su paso por las ciudades, los ríos reciben la carga contaminante de aguas residuales de origen industrial y doméstico. Río Bogotá, en la Sabana de Bogotá.
Fotografía: Archivo iM Editores
En la actualidad, la subienda del río Magdalena ha disminuido de manera notoria. La deforestación, la sobrepesca, la minería y la contaminación, son algunas de las causas de este fenómeno.
Fotografía: Archivo iM Editores
Salto del Tequendama, en el río Bogotá.
Fotografía: Archivo iM Editores
Pesca durante la subienda en el río Magdalena.
Fotografía: Archivo iM Editores
La corriente del río Chicamocha transporta grandes cantidades de sedimentos que deposita en el fondo del valle.
Fotografía: Archivo iM Editores
Raudal de Jirijirimo, del río Apaporis en medio de la selva amazónica.
Fotografía: Archivo iM Editores
Selva en la planicie inundable del río Meta.
Fotografía: Archivo iM Editores
Confluencia de un río de aguas negras, pobre en nutrientes, y uno de aguas blancas en la Amazonia.
Fotografía: Archivo iM Editores
Río Amazonas frente a Leticia. en la Sabana de Bogotá.
Fotografía: Angélica Montes Arango
Tortuga terecay, Podocnemis unifilis.
Fotografía: Archivo iM Editores
Babilla, Caiman crocodylus.
Fotografía: Archivo iM Editores
Bagre rayado, Pseudoplatystoma fasciatum.
Fotografía: Archivo iM Editores
Cachama o tambaquí, Colossoma macropomun.
Fotografía: Archivo iM Editores
Uno de los roedores más grandes del mundo es el chigüiro, Hydrochoerus hydrochaeris; su hábitat son las llanuras inundables.
Fotografía: Archivo iM Editores