<strong>En la Región Andina colombiana se han identificado 596 tipos de vegetación. En cada uno se encuentra un sinfín de hábitats que albergan infinidad de formas de vida.</strong>Fotografía: Archivo iM Editores <strong>Colombia es un país privilegiado por su diversidad de orquídeas. La Epidendrum fimbriatum es una planta terrestre cuyas flores tienen apenas unos 12 mm de diámetro.</strong>Fotografía: Angélica Montes Arango <strong>Colombia es el segundo país del mundo en cantidad de especies de mariposas.</strong>Fotografía: Juan Manuel Rengifo Rey <strong>La Sierra Nevada de Santa Marta, cuyas estribaciones se extienden hasta el mar Caribe, es un enclave aislado de la Provincia Biogeográfica de Maracaibo. </strong>Fotografía: Archivo iM Editores <strong>En Colombia se han identificado 932 tipos distintos de vegetación terrestre, la mayoría de ellos en la Región Andina.</strong>Fotografía: Germán Montes Veira <strong>Los manglares de piñuelo, Pellicera rhizophorae, son uno de los 86 tipos de vegetación presentes en el Chocó Biogeográfico.</strong>Fotografía: Angélica Montes Arango <strong>La riqueza de especies en cada lugar depende en gran parte de la temperatura y la humedad. En zonas cálidas, a mayor pluviosidad mayor diversidad biológica.</strong>Fotografía: Angélica Montes Arango <strong>La riqueza de especies en cada lugar depende en gran parte de la temperatura y la humedad. En zonas cálidas, a mayor pluviosidad mayor diversidad biológica.</strong>Fotografía: Archivo iM Editores <strong>El agua es imprescindible para todos los seres vivos y conecta los ecosistemas. Cascada en la Reserva de Aguas de Manizales, Cordillera Central.</strong>Fotografía: Archivo iM Editores <strong>Por los ríos y quebradas de Colombia fluyen 67.000 m3 de agua por segundo, seis veces más que el promedio mundial. Cataratas de Jirijirimo, río Apaporis.</strong>Fotografía: Archivo iM Editores <strong>La costa del Pacífico colombiano se caracteriza por su alta pluviosidad y la amplitud de las mareas; sus aguas marinas son más turbias y productivas que las del Caribe.</strong>Fotografía: Angélica Montes Arango <strong>Un hongo asoma su sombrero por entre el follaje de un tapiz de musgo.</strong>Fotografía: Angélica Montes Arango <strong>La rana de cristal, Ikakogi tayrona, endémica de la Sierra Nevada de Santa 	Marta, cuida los huevos que deposita sobre hojas.</strong>Fotografía: Juan Manuel Rengifo Rey <strong>En las selvas húmedas del Chocó Biogeográfico, cualquier superficie disponible se arropa con un manto verde que esconde infinidad de manifestaciones de vida y que, al escudriñarlas con curiosidad, deparan sorpresas fascinantes.</strong>Fotografía: Juan Manuel Rengifo Rey <strong>Muchos animales de la selva, como el mono nocturno del Amazonas, Aotus vociferans, permanecen ocultos durante el día.</strong>Fotografía: Juan Manuel Rengifo Rey <strong>En Colombia existen 50 tipos de humedales distintos, que ocupan una superficie total de casi 30 millones de hectáreas.
arriba. Pantano de manglar en la costa del Pacífico. abajo. Bosque inundado o várzea en la Amazonia.</strong>Fotografía: Angélica Montes Arango <strong>En Colombia existen 50 tipos de humedales distintos, que ocupan una superficie total de casi 30 millones de hectáreas.
arriba. Pantano de manglar en la costa del Pacífico. abajo. Bosque inundado o várzea en la Amazonia.</strong>Fotografía: Archivo iM Editores <strong>Los humedales constituyen un hábitat de gran relevancia para muchas aves. Grupo de patos careto, Dendrocygna viduata.</strong>Fotografía: Angélica Montes Arango <strong>El oso palmero, Myrmecophaga tridactyla, es un animal solitario que deambula por las sabanas en busca de nidos de hormigas y de termitas; su tamaño y apetito lo convierten en un gran controlador de las poblaciones de esos insectos.</strong>Fotografía: Angélica Montes Arango <strong>En la Orinoquia es posible encontrar diversos ecosistemas en espacios reducidos. Pastizal de sabana con termiteros; al fondo, un humedal bordeado por un bosque ribereño. </strong>Fotografía: Archivo iM Editores <strong>En función del sustrato, de la humedad y del grado de exposición a la luz y al oleaje, en la estrecha franja de transición entre el mar y la tierra se configuran microhábitats particulares donde habitan diversas especies de algas y animales.</strong>Fotografía: Archivo iM Editores <strong>Comunidad conformada por varias especies de coral, esponjas, algas incrustantes y otros organismos que conviven en un espacio reducido, que hace parte de un entramado superior, el cual, observado a mayor escala es el ecosistema comúnmente conocido como arrecife de coral.</strong>Fotografía: Camilo Gómez Durán <strong>La ceiba barrigona del Chicamocha, Cavanillesia chicamochae, es un árbol endémico de las laderas semidesérticas del cañón del río Chicamocha.</strong>Fotografía: Archivo iM Editores <strong>Alrededor del 38% de las plantas vasculares conocidas en los páramos colombianos son endémicas; de 68 especies de frailejones, 61 se encuentran únicamente en el país. </strong>Fotografía: Archivo iM Editores <strong>En los bosques andinos nublados hay unas 2.500 especies de orquídeas de las 4.270 registradas en Colombia.</strong>Fotografía: Angélica Montes Arango